sábado, 30 de agosto de 2008

VAMPIREXIA 2008: DESDE LAS ENTRAÑAS

Sin duda desde su planeación, el evento resulta ser toda una emocionante aventura, desde contactar a los ponentes, músicos y expositores, así como amarrar la fecha que el Circo Volador tenga disponible ya que desde un inicio hemos considerado que esta sede es el lugar más emblemático para el movimiento oscuro, no sólo en la Ciudad de México, sino en el país entero. Preparar la campaña de promoción, por distintos lugares y en diversos medios, así es como el haber realizado Vampirexia 2008 contando con tan buena respuesta de la gente nos llena de satisfacción.


Si, aceptamos que hubo algunas fallas a lo largo del día pero, en realidad serían mínimas si tomamos en cuenta lo nutrido del programa y que este se cumpliría casi en su totalidad, tanto en ponentes como en horarios. El horario de entrada su atrasaría unos minutos y el programa inicial sufriría un pequeño cambio, ya que comenzáramos con la proyección de cortometrajes a cargo de Ignacio Martell, de Undead Cinema, creador del Stop Motion Fest, que nos presentaría una serie de cortos vampíricos animados de diversas partes del mundo, que resultarían del total agrado del público asistente.


A esta serie de proyecciones segurìa la primera plática de la tarde, Los Nuevos Vampiros en el Cine, a cargo de Ángel, director de la revista Gótica, en donde hablaría acerca de las producciones vampìricas de los últimos veinte años, desde Los Muchachos Perdidos hasta la trilogía de Blade, apoyado por imágenes de los trailers de las diferentes cintas y tratando de manera muy cercana con el público su participación.


La siguiente intervención se daría con Martín Borboa, un investigador bastante sui generis que nos presentaría a manera de visita guiada con la proyección de su viaje a Rumania la ponencia Expreso a Transilvania: En la Tierra de Tepes, en donde no sólo se nos daría acceso a la tierra del empalador y sus dominios, sino que nos sorprenderían la cantidad de similitudes que existen entre los pueblos de Rumania y México, además de aprender que en su tierra natal Vlad Tepes es un personaje heroico equivalente al Cura Hidalgo en tierras mexicanas.


Letras Modernas y Vampiros sería tal vez la ponencia más polémica, ya que se daría una especie de enfrentamiento ideológico entre Paola Santos, editora de la saga vampírica de Stephanie Meyer en México a través de Alfaguara, defensora del concepto romántico de los vampiros crepusculares y Ricardo Guzmán Wolffer, un duro y ácido escritor mexicano de horror y ciencia ficción que defiende el lado de paria y monstruo que, supuestamente, define a los vampiros. Ricardo aprovecharía también para promocionar la reedición de su novela Colman los Muertos el Aire, ahora editada por Porrúa y su nuevo lanzamiento: La Verija Voladora, así que, podrán darse una idea de lo que sería el tener en una misma mesa el candor de Paola y el desenfado de Guzmán Wolffer.

La mesa sería compartida (y la ponencia equilibrada) por Cristhian Chavero, director de la revista Dark y Abel García, un respetable bibliófilo, quienes satisfacieron la curiosidad del publico por saber más acerca de obras literarias vampíricas, en donde los panelistas participarían con recomendaciones bastante interesantes. Sin duda, una de las mejores mesas, aunque, curiosamente, tanto Paola como Guzmán Wolffer, serían adiciones de ultimo momento en el programa.


A continuación seguiría la plática Hammer Films: 50 Años de Vampiros, impartida por Carlos Camaleón, presidente de la Sociedad Artística La Sangre de las Musas y director del Festival Vampìrico de la Ciudad de México (base inspiracional de Vampirexia). Aunque el tiempo nos limitaría, Carlos compartió sus conocimientos acerca de esta casa productora de horror británico, además de que esta charla daría paso a la proyección estelar del evento, nada menos que la película Drácula de Terence Fisher, filme de 1958 y con la que festejaríamos los cincuenta años de Christopher Lee como el, para muchos, Drácula definitivo. Sería muy grato ver como el público vaciaría el lobby para apreciar la proyección en la autentica pantalla gigante del Circo, y es curioso que, a diferencia de nuestra pasada edición en donde proyectamos Sangre Eterna, filme chileno con extraordinarios trabajos de maquillaje y un tratamiento moderno sobre el mito del vampiro, la respuesta haya sido nula, mientras que con una cinta de hace cinco décadas, el público permanecería realmente expectante ante una cinta de horror puro, conociendo a los actores sólo por sus trabajos modernos con directores de la talla de Tim Burton, George Lucas o Peter Jackson.


Una de las pláticas màs interesantes y sorprendentes del evento sería la impartida por Roberto Coria bajo el nombre de Stoker y El Hombre que fue Drácula, en donde el investigador, criminólogo y Batmaniaco, compartiría sus conocimientos con el público acerca del hombre que creara a Drácula y el como esto desembocaría en la creación del libro El Hombre que fue Drácula, que fuera llevada a los escenarios teatrales auxiliado por el seminal Vicente Quitarte, autor de La Sintaxis del Vampiro, y que alcanzara el premio al Mejor Director de la mano de Eduardo Ruíz Saviñón, gran conductor de Teatro Gótico en Mexico. Si para muchos el nombre de Roberto Coria resultaba desconocido, ahora saben que es un autor comprometido, gran investigador y pieza fundamental en la escena (nunca mejor dicho) vampírica mexicana.


Ya entrada la noche se haría la presentación del cómic La Tierra de Nod: La Maldición, que marca el principio de la historia. Aunque Rosalba Jaquez anduvo por el Circo durante el día, no le sería posible acompañarnos en la presentación del cómic, en cuya mesa estarían Antonio Chávez, responsable del proyecto y los dibujantes Sacnité Galicia, Jesús Flores y Javier Jiménez, quienes hablarían sobre su participación en el proyecto y el como cada uno de ellos se encargará de ilustrar los diferentes títulos de la saga.


Tocaría el turno para el maestro Mario Cruz, que llegó directamente de Infernalia para ofrecernos una serie de lecturas de sus poemas, que serían musicalizados con violín y guitarra acústica, reafirmando su calidad como autor y como uno de las más representativas personalidades de la escena gótico-vampìrica nacional.


Llegaría el momento de presentar a la primera banda en concierto: Morante, que fue la encargada de abrir las hostilidades, y quienes presentarían de manera oficial su mas reciente producción musical, Danza al Viento, apenas salida esa misma semana. Confusión sería el tema con que iniciara su participación, tema que además serviría para que las bellas modelos góticas de Óscar Maya presentaran a manera de Ballet-Performance, algunos diseños del controvertido artista. Prisión, Memorias de un Suicida, El Reino del Troll, Alucinaciones y El Vigilante Nocturno, completarían el set de la banda, quienes ofrecerían una buena actuación que sería bien aceptada por el público. Sofi, Antonio, Leo, Óscar y Alfredo, serían quienes inauguraran el espacio musical de Vampirexia pues, en nuestro evento pasado no presentaríamos ningún concierto y esa disciplina la implementamos en esta edición.


¡Erszebeth!, ¡Erszebeth! se convertiría en un clamor general, el público estaba ansioso por presenciar la actuación de la Condesa Sangrienta. El momento estelar de la noche llegaba, una breve introducción musical anunciaba la presencia de Erszebeth; Christian, Alejandro, Emmanuel y Ernesto, bien plantados en sus lugares, los acordes de Inmortal, precederían la aparición de una hermosa mujer, híbrido de bruja y vampiro que puede poblar tus noches de sueños o pesadillas; Esthíbaliz hacía acto de presencia, provocando la locura del público espectador. Uno a uno irían presentándose los temas que componen su primera producción musical, que serían coreados por todos los presentes, confirmando porque esta agrupación es una de las más emblemáticas dentro de la escena del metal gótico del país.

Si la banda es de por sí un grupo bien compactado, la presencia de Esthíbaliz lo enriquece gracias a sus tablas y su desempeño escénico, belleza y talento que los han convertido en el grupo a seguir. Imagen Nocturna, el tema que en el disco fuera interpretado a dúo con Salvador Moreno, de La Casta (ñeda o Salvador y Los Leones), en la mayoría de su presentaciones en vivo, quien acompaña a Esthíbaliz en las voces es Mario del Río, Cowboy From Hell, cantante de Oblivion Requiem, y esta no sería la excepción. Abismo, una de las piezas clave de la banda, sería una también de las más aclamadas, El Alma, Psicodrama, Lágrimas y un recorrido por su Condesa Inmortal, saciaban poco a poco la sed de los espectadores por disfrutar este concierto. Por supuesto que no podía faltar La Culpa, que coronara la soberbia actuación de Erszebeth en Vampirexia, como un verdadero broche de oro para esta noche.

Al finalizar el concierto, la banda se daría tiempo para compartir con su publico, firmando autógrafos y tomándose fotos. Un gran cierre para nuestra segunda entrega de Vampirexia.
No hay que olvidar que paralelamente al programa oficial, se presentarían también las exposiciones, Mario Guevara en Blood Rayne, Los Vampiros de Mauricio Herrera, de quien tuviéramos la fortuna de contar con su arte y su presencia, y El Arte de Tierra de Nod, que además de contar con el trabajo de los artistas originales de la saga, se presentarían piezas de Mario Guevara y Raulman, René Córdova y Kumiker, así como de Jesús Antonio Hernández, que formarán parte de una serie de pin ups que se presentarán en una edición especial de La Tierra de Nod: Guerra de Sangres, la historia mas importante de la saga.


También habría espacio para juegos de rol, Vampire, específicamente, a cargo de Adrián “Nada” Gallardo y su equipo de colaboradores. En esta edición, también contaríamos con regalos para los asistentes, Guzmán Wolffer obsequiaría algunos ejemplares de sus obras, La Tierra de Nod regalaría también algunos ejemplares de La Maldición y Scarecrow Records y Oz Productions nos ayudarían con algunos discos de su vasto catálogo.


Cabe señalar que el público asistente al evento, es de lo más variado, pues igual acuden familias enteras, niños de brazos, padres con sus hijos, abuelos con sus nietos, etc. Lo que marca la diferencia entre un evento vampírico y otro con temática enteramente dark. Es también digno de mención que cerca de las inmediaciones del Circo Volador, ¡¡se expendía mercancía pirata de Vampirexia!!, un lamentable termómetro que nos señala la importancia que está adquiriendo el evento.


Queremos agradecer enormemente a los ponentes, a los músicos y a los expositores por su participación, así como a Icaria por el patrocinio de las playeras, al Circo Volador por albergar este evento y, sobre todo, al público que asistió, haciendo de Vampirexia 2008, un éxito en todos los sentidos. ¡¡Muchas gracias!! Y ¡¡¡Nos vemos en Vampirexia 2009!!!.